Al cambiar el filtro, por lo general solo salen unas pocas gotas de agua, ya que el sistema se cierra automáticamente al desenroscar el cartucho.
Para evitar posibles fugas, cada elemento higiénico incluye además un juego completo de juntas con cuatro anillos de estanqueidad. Estos se pueden sustituir cada vez que se cambie el filtro. De este modo, las fugas quedan prácticamente descartadas.